En Tucumán, el turismo aventura de verano se disfruta por tierra, agua y aire

En Tucumán, el turismo aventura de verano se disfruta por tierra, agua y aire

Senderismo, canotaje, rappel y parapente son algunas de las opciones en un radio vecino a la capital provincial donde la variedad del paisaje, el clima y el suelo permiten desarrollar numerosas actividades que disparan la adrenalina.

Senderismo, canotaje, rappel y parapente son algunas de las opciones de turismo aventura que ofrece Tucumán en verano, en un radio vecino a la capital provincial donde la variedad del paisaje, el clima y el suelo permiten desarrollar numerosas actividades que disparan la adrenalina.

En esta época, en el Jardín de la República predominan los verdes, el cielo se refleja diáfano en los espejos de agua y todo se puede observar desde la cima de un cerro o, más alto aún, flotando en el aire, así como entre los árboles de las laderas pedregosas o sobre la superficie de un lago.

El escenario en el cual se desarrollan estas actividades que combinan naturaleza es la ecoregión de yungas, una selva pedemontana que conserva la humedad y cursos de agua y que alberga una amplia biodiversidad, a unos 20 kilómetros de la ciudad.

En ese ambiente, Télam pudo experimentar varias de estas actividades por invitación del Ente Autárquico Tucumán Turismo, desde los aventurados vuelos en parapente al relajado traslado en aerosilla.

En parapente,Tucumán es es líder en el país, tanto a nivel recreativo para aficionados como en categoría profesional, y su epicentro se encuentra en Loma Bola, un lugar que ofrece una panorámica de San Miguel entre dos promontorios boscosas y desde donde muchos humanos sueñan con ser pájaros durante unos minutos y disfrutan de singulares vistas de los paisajes de cerros verdes hasta un horizonte aún más lejano desde la altura.

las opciones de trekking son mltiples y muchas se centran tambin en el cerro San Javier con diversos niveles de dificultad y de duracin segn el ritmo Foto Gomez Ramiro
las opciones de trekking son múltiples y muchas se centran también en el cerro San Javier, con diversos niveles de dificultad y de duración según el ritmo. Foto Gomez Ramiro

A diferencia de otros lugares, donde hay que correr hasta el borde de un abismo, saltar y dejarse caer, en Loma Bola sólo se trota unos pocos metros en un suave declive del pasto cortado como una cancha de golf y la corrientes térmicas hacen el resto: en cuestión de segundos uno se eleva y puede flotar y navegar a unos 800 metros sobre el valle.

Los expertos viajan solos y los aficionados y quienes hacen vuelos de bautismo van con un piloto que los guía unos 15 minutos, y si el pasajero busca algo más vertiginoso puede hacer un medio looping o pasar rasante sobre los árboles y las mesas de la cafetería del parque para aumentar la emoción pero sin riesgo alguno.

El trekking y el kayak se combinan por los senderos y aguas de Tucumán

El senderismo y el canotaje son dos actividades de gran demanda de los turistas que visitan San Miguel de Tucumán, con caminos que lleguen hasta los pastizales de altura y el dique de El Cadillal en las afueras de la ciudad, que es el mayor espejo de agua de la provincia.

El ascenso al cerro San Javier es el predilecto de los senderistas, porque está inmerso en el ambiente de yungas y constantemente se pueden ver en sus rutas y caminos aledaños a numerosos vecinos y visitantes que suben o bajan a diversas velocidades.

Eduardo Olea, quien dirige el emprendimiento turístico especializado en trekking Caminata en las Sierras, con sede en San Javier, explicó a Télam que «las caminatas pueden ser en grupos y son para gente de todas las edades que no tengan dificultades para caminar”.

“Hay propuestas de trekking que tienen distintos niveles de dificultad como la que sigue senderos por los cerros y dura unas cuatro o cinco horas, según el ritmo», en la que «se conoce la vegetación y hasta se disfruta del avistaje de aves”.

De la costa del dique Celestino Gelsi, en El Cadillal, parten constantemente los kayaks con turistas que surcan las aguas, en algunos casos con descenso en las islas para combinar con trekking y rappel.

Uno de los pioneros en deportes náuticos del lugar es Diego Budeguer, quien estudió y se profesionalizó en turismo aventura en Noruega, Italia, Eslovenia y España, explicó que «lo clásico son los kayac son súper estables y cualquier persona sin experiencia previa los puede disfrutar”.

«El que no se anima mucho, puede remar junto con un instructor porque son dobles”, señaló, y agregó que para los más aventureros ofrecen una propuesta de unas de cuatro horas de duración, que comprende una remada hasta la Tercera Bahía, un punto en la costa del dique y allí descienden y practican un rappel de 15 metros.

“Salvo los días de lluvia y mucho frío, todos los días del año estamos abiertos para el kayak, y un sin fin de actividades náuticas y de aventura”, contó el director de Tucumán Kayac Club.

Los deportes náuticos, la aventura, el vuelo en parapente, el golf y las cabalgatas forman parte del abanico de opciones que atrae a los visitantes, junto con la exuberante vegetación en un escenario de cordones montañosos y yungas.

Para quienes prefieren permanecer con los pies en la tierra, las opciones de trekking son múltiples y muchas se centran también en el cerro San Javier, con diversos niveles de dificultad y de duración según el ritmo.

Durante el estío es fundamental la hidratación, por lo que el agua no debe faltar en el equipo, ya que la combinación de calor y humedad de la yunga generan una profusa transpiración aún a la sombra y a paso moderado.

Dentro de la intrincada red de eco sendas de esa zona de Tucumán se destacan circuitos como El Funicular, ideal para toda la familia; Puerta del Cielo, de dificultad baja e intermedia; Cascadas del Río Noque, que conduce a ese atractivo, y Aguas Chiquitas, de unas cuatro horas de ida y vuelta, que se recomienda hacerla en invierno o primavera.

Siempre sin volar, pero sin pisar el suelo, el turista puede elegir entre un tour de mountain bike o la aerosilla que lleva al mirador del lago El Cadillal, en la cima del cerro Médici.

En parapente Tucumn es es lder en el pas tanto a nivel recreativo para aficionados como en categora profesional Foto Gomez Ramiro
En parapente, Tucumán es es líder en el país, tanto a nivel recreativo para aficionados como en categoría profesional,. Foto Gomez Ramiro

Los tucumanos aseguran que su provincia es la Capital Nacional del Mountain Bike y que los mejores lugares para su práctica son el cerro San Javier y Yerba Buena -10 kilómetros al oeste de San Miguel-, donde también se pueden efectuar otras de las actividades mencionadas.

Subir y bajar esas lomadas y pendientes, caminos sinuosos de ripio o alisados, entre árboles y matorrales, es una pureba para el físico, la resistencia y los sentidos.

Allí, el ciclista debe saber también cómo jugar con los cambios y velocidades de la bicicleta para aprovechar al máximo sus fuerzas y las posibilidades del vehículo, tanto en un paseo como en entrenamiento competitivo.

Desde la cima del cerro Médici a 230 metros desde la base y donde se llega por la aerosilla, surgen varios senderos ideales para trekking que se pierden en la frondosa vegetación que cubre sus laderas.

Ese mirador ofrece una gran vista panorámica del espejo de agua -el mayor de Tucumán-, que es recorrido constantemente por embarcaciones de paseo y deportivas, con y sin motor, en las que se trasladan tanto vecinos como turistas.

El canotaje es otra de las opciones para todas las edades y condiciones donde se puede remar a solas con acompaante o instructor Foto Gomez Ramiro
El canotaje es otra de las opciones para todas las edades y condiciones, donde se puede remar a solas, con acompañante o instructor. Foto Gomez Ramiro

En su costa, junto al embarcadero, se encuentran el complejo recreativo gastronómico Puerto Argentino y el Museo Arqueológico El Cadillal, con piezas de antiguas culturas halladas durante las excavaciones para la construcción del dique.

El canotaje es otra de las opciones para todas las edades y condiciones, donde se puede remar a solas, con acompañante o instructor, don diversas distancias y duración, y se puede combinar con trekking, escalada y rappel en algunas islas.

Así como el parapente brinda la sensación de ser por un rato un ser volador, el kayak mantiene medio cuerpo bajo el nivel de la superficie y con un poco de imaginación uno puede sentirse como una criatura acuática que se traslada en su hábitat natural.

La ciudad de San Miguel que ofrece todas estas propuestas de naturaleza y aventura virtualmente al alcance de la mano del turista, cuenta con poco más de la mitad de las 8.000 plazas turísticas de Tucumán y la mayor variedad de opciones y precios de alojamiento.

Como referencia promedio, en hotel 2 estrellas, habitación doble, el precio oscila entre 4.000 y 5.000 pesos, en tanto para 3 estrellas va de 5.000 a 6.000, y los 4 estrellas llegan a los 9.000 pesos, según tarifas de diciembre pasado.

El vuelo en parapente es una actividad apta para cualquier edad, género y condición física

Uno de los deportes más emocionantes que ofrece Tucumán es volar en parapente, una actividad en la que la provincia es líder en el país, por lo que fue sede del campeonato mundial de la especialidad en noviembre pasado, y es accesible al turismo sin restricciones de edad, género o conocimientos.

Quienes nunca lo practicaron pueden sentir cierto temor al saber que se encontrarán en el aire, sin motor y a varios cientos de metros de altura, pero cuando se cumplen las medidas de seguridad y la actividad es gestionada por personal capacitado no existen riesgos, y tras la experiencia inicial los primerizos siempre quieren repetir.

En el cerro San Javier se encuentra Loma Bola Parapente, el centro de esta actividad en Tucumán, donde llegan expertos a despuntar el vicio y turistas para vuelos de bautismo o a repetir los tours aéreos.

A este centro, mucha gente también llega para sólo ver el espectáculo de quienes vuelan, a admirar el paisaje de San Miguel desde ese mirador natural, a hacer trekking por los alrededores o a disfrutar de alguna picada o tragos al aire libre en el restorán del lugar.

El director de Loma Bola Parapente es Sergio Bujazha, profesional de la actividad y guía turístico, quien dijo a Télam que desde que se abrió el turismo tras la cuarentena «no hemos parado de trabajar, la gente ha revalorizado las actividades al aire libre, y esta es una actividad súper sana, que la gente lo aprecia mucho».

Sobre el Campeonato Mundial de Parapente, de la que Loma Bola fue sede en noviembre con unos 150 deportistas de más de 30 países, contó que es «el evento más importante de parapente en todo el mundo, que se hace cada dos años; se iba a hacer este año en Francia, pero se canceló y ahí nos ofrecimos nosotros, y aunque el proceso fue complejo, se hizo y fue todo un éxito».

También señaló que el mismo mes se hizo el encuentro de «Brujas o hechiceras voladoras», que fue una actividad que llenó el cielo de mujeres, lo que demuestra que «el parapente es una actividad también muy inclusiva para las chicas», agregó.

Al respecto, aclaró que «la única condición que requiere una persona para practicar parapente es tener ganas de volar; el vuelo biplaza no es una actividad muy exigente físicamente, así que lo hacen señoras de 90 años y chiquitos de cinco o seis, y también volamos con personas con discapacidades para caminar; estamos dispuestos a posibilitarle la experiencia a todo tipo de persona».

Consultado sobre cambios en las medidas de seguridad devenidos de un accidente ocurrido en 2018 cuando una mujer perdió la vida al caer durante un vuelo -por una aparente falla humana- dijo que «hubo algunos cambios de protocolo, como una segunda revisación previa y la Ley de Turismo Activo es producto también de aquella situación».

Bujazha afirmó que «ahora hay más seguridad» y explicó que consideraron que «el protocolo que teníamos no era suficiente y alguna vez en 20 pudo suceder ese accidente y en base a eso vimos cómo mejorarlo».

Los vuelos en Loma Bola son sin cargo para los profesionales de la actividad registrados que van con sus equipos propios, en tanto los bautismos o vuelos recreativos de turistas, con pilotos, cuestan 9.000 pesos y duran unos 15 minutos.

Contactanos
A %d blogueros les gusta esto: