La hotelería argentina vive su Semana Santa más activa: entre el optimismo récord y las señales de alerta

La hotelería argentina vive su Semana Santa más activa: entre el optimismo récord y las señales de alerta

Con reservas que trepan hasta el 90% en destinos clave, un fin de semana «XXL» que superó las expectativas y la sombra de la desaparición de estadísticas oficiales, el sector hotelero muestra su mejor cara pero no esconde sus tensiones.

El fin de semana largo de Semana Santa 2026, bautizado por los operadores turísticos como «XXL» por su inusual extensión desde el jueves 2 de abril hasta el domingo de Pascuas, dejó números que el sector hotelero argentino no veía en años. Desde las primeras horas del Jueves Santo, las carreteras, los aeropuertos y las terminales del país marcaron el pulso de una movilidad que superó, en varios indicadores, los registros del año pasado.

Según el Observatorio Argentino de Turismo (OAT) de la Cámara Argentina de Turismo (CAT), las reservas superaron el 70% en la mayoría de las provincias del país, con picos que alcanzaron el 90% en destinos puntuales. Los expertos advierten que esta cifra podría escalar entre cinco y ocho puntos más antes del cierre del fin de semana, debido al hábito consolidado del turista argentino de reservar en el último momento.

Un mapa de alta ocupación

La geografía del optimismo hotelero esta Semana Santa es amplia y diversa. En la Patagonia, Bariloche consolidó su lugar como estrella indiscutida de la temporada: con 100 vuelos programados durante el fin de semana y la Fiesta Nacional del Chocolate como ancla cultural, la ciudad rionegrina proyectó una ocupación superior al 80%. Más al sur, Ushuaia llegó al 75% y El Calafate al 68%, completando un corredor patagónico sólido.

El Noroeste Argentino siguió la tendencia. Jujuy promedió el 80% provincial, con la Quebrada de Humahuaca liderando con el 86% de ocupación. En Salta, el programa oficial «Semana Salta» dinamizó la oferta local y proyectó que varios municipios superaran ese mismo umbral. Córdoba registró un promedio provincial del 70%, pero la sorpresa fue Colonia Caroya, que ya marcaba el 90% de sus plazas comprometidas.

Nuevas inversiones y aperturas que consolidan el sector

El movimiento de Semana Santa no es el único dato alentador de la semana para la hotelería nacional. En los últimos días también trascendieron novedades de inversión que refuerzan la apuesta internacional por Argentina. City Express Plus by Marriott abrió sus puertas en Buenos Aires, suma que refuerza la presencia de la cadena norteamericana en el mercado local con un perfil orientado al viajero urbano. Dentro del segmento de lujo, continúa avanzando el proyecto de Rafael Nadal y Meliá Hotels International, que contempla siete hoteles de la marca ZEL en el país, con el primero previsto en El Calafate.

En el corredor central del país, se confirmó la apertura para mediados de año del Radisson Red Funes, hotel de perfil corporativo ubicado sobre el eje Rosario-Funes. Este proyecto, parte de una estrategia más amplia del gobierno nacional para atraer capitales al sector, se enmarca en un plan que apunta a Buenos Aires, Córdoba, Mendoza, Chubut y Neuquén como polos de desarrollo hotelero prioritarios.

La plataforma digital toma el pulso: Airbnb marca +80%

Mientras la hotelería tradicional celebra su ocupación, el segmento de alojamiento alternativo también festeja. Airbnb registró un crecimiento superior al 80% en reservas para Semana Santa 2026 en comparación con el mismo período del año anterior. Más llamativo aún: las búsquedas de destinos argentinos dentro de la plataforma crecieron más de un 140% interanual, superando el ritmo de incremento de las búsquedas internacionales.

El perfil del viajero que dominó las búsquedas fue el millennial, que representó cerca del 40% del total. Las escapadas en pareja lideraron con casi el 50% de la demanda, seguidas por los viajes grupales. Los cinco destinos más consultados, tanto en plataformas digitales como en agencias tradicionales, fueron la Costa Atlántica, Puerto Iguazú, Mendoza, Bariloche y el corredor Salta-Jujuy.

La nota discordante: el INDEC y el «apagón estadístico»

En medio del optimismo, el sector no puede ignorar una decisión que encendió alarmas entre empresarios e investigadores del turismo: el INDEC dejó de publicar la Encuesta de Ocupación Hotelera (EOH), el informe mensual que relevaba la actividad en 47 ciudades turísticas del país. El último reporte disponible corresponde a noviembre de 2025, dejando sin datos oficiales los meses críticos de verano y lo que va de 2026.

Según trascendió, la decisión se habría originado en desacuerdos del gobierno con la metodología del informe, que arrojaba resultados negativos sobre el turismo receptivo. Y es que los números no eran auspiciosos: Mar del Plata, por ejemplo, registró en los primeros once meses de 2025 caídas del 13% en pernoctaciones y del 4,5% en viajeros hospedados respecto al año anterior, situándose en los peores niveles desde 2004. Para el sector, la desaparición de estos datos implica no solo opacidad, sino también la pérdida de una herramienta fundamental para planificar inversiones y políticas públicas.

La Encuesta de Ocupación Hotelera del INDEC, que medía mensualmente la actividad en 47 ciudades del país, fue discontinuada sin fecha de regreso confirmada. El sector turístico y los municipios dependen de ese dato para tomar decisiones de inversión y planificación. Desde el organismo prometieron «mayores detalles oportunamente».

El turista argentino: resiliente, pero cauto

Un rasgo que atraviesa toda la Semana Santa 2026 es la cautela del consumidor. En La Costa Atlántica, referentes del sector describieron un mercado de reservas de último momento, con niveles que aún no alcanzan los picos históricos. El contexto económico reconfiguró los hábitos: los turistas prefieren escapadas más cortas, presupuestos ajustados y pago en cuotas. El aumento en combustibles también redibujó los itinerarios, acortando las distancias promedio de viaje.

Sin embargo, y esto es lo que el sector celebra, el argentino viaja. A pesar de la inflación, a pesar de los precios que subieron en gastronomía y alojamiento durante la temporada, a pesar de la incertidumbre macroeconómica: el turista interno encontró la forma de moverse. Esa resiliencia, dicen los operadores, es el activo más valioso que tiene el sector hotelero argentino de cara a los nueve fines de semana largos que quedan en el calendario de 2026.