Cada abril, los caminos de Corrientes se llenan de peregrinos que avanzan hacia uno de los santuarios marianos más importantes del país. Es la Peregrinación de los Tres Pueblos hacia Itatí: Santa Ana, Paso de la Patria y San Cosme se unen en una caminata de fe que comenzó en 1900, tras la coronación pontificia de la Virgen de Itatí como patrona de la provincia.
No es una peregrinación más. Es la expresión religiosa más antigua y conmovedora de la región, donde miles de correntinos recorren kilómetros bajo el sol, rezan en comunidad, comparten comida y mate al costado de la ruta, y llegan juntos al santuario con el corazón pleno y los pies cansados. Si alguna vez te preguntaste cómo se vive una peregrinación auténtica, donde la fe popular late en cada paso, esta es la respuesta.
Peregrinación de los Tres Pueblos: El origen
La historia de esta peregrinación comienza en 1900, cuando el papa León XIII coronó canónicamente la imagen de la Virgen de Itatí. Ese acto conmovió a toda la provincia, y los habitantes de los tres pueblos —Santa Ana, Paso de la Patria y San Cosme— decidieron honrar a su patrona con una caminata anual hasta el santuario.
Desde entonces, cada abril, estas comunidades renuevan su promesa. Han pasado más de 125 años, y la tradición no solo se mantiene: se fortalece. Lo que empezó con unos cientos de devotos hoy convoca a miles de personas que llegan desde toda Corrientes y provincias vecinas. Esta peregrinación sobrevivió a todo: crisis económicas, dictaduras, pandemias. En 2020, cuando la COVID-19 obligó a suspender eventos masivos, los vecinos la hicieron de forma simbólica, cada uno desde su casa, unidos en oración. En 2021, al volver al camino, la emoción fue aún mayor.
El camino de los tres pueblos: un itinerario de fe
La peregrinación comienza el 20 de abril, cuando los habitantes de Santa Ana parten al amanecer con la imagen de su patrono, banderas y flores. El 21 se suman los peregrinos de Paso de la Patria y San Cosme. Cada grupo lleva su propia imagen, sus cantos y su emoción.
En la Ruta Nacional 12, los tres caminos se encuentran en Ensenada Grande, en un momento profundamente conmovedor. Desde allí, las comunidades avanzan juntas: ya no son tres peregrinaciones, sino una sola, unida por la fe en la Virgen de Itatí.
La llegada al santuario
El arribo ocurre al atardecer del 21 de abril. Cuando la basílica aparece en el horizonte, el cansancio se transforma en júbilo. Los peregrinos apuran el paso, las oraciones se intensifican y la emoción atraviesa a todos, incluso a quienes no son correntinos. En ese instante, todos son peregrinos.
La experiencia sensorial
- El sonido del camino: guitarras, tambores, chamamés en guaraní, rosarios en voz alta y conversaciones donde se comparten promesas.
- El olor de la hospitalidad correntina: locro, guiso, mate cocido ofrecidos por vecinos como acto de fe y generosidad.
- La imagen inolvidable: las imágenes patronales avanzando, promeseros descalzos o de rodillas, lágrimas de emoción, campos verdes y el Paraná brillando a lo lejos.
El sentimiento de pertenencia
Lo más poderoso es la comunidad que se genera. Caminar junto a miles de personas que rezan y cantan lo mismo crea un sentido de pertenencia difícil de encontrar en el mundo moderno.
Peregrinación de los 3 Pueblos 2026
En 2026 se celebra la 126ª edición bajo el lema «Somos Iglesia que camina agradecida, creyente y esperanzada».
Fechas clave para agendar:
- Del 20 al 25 de abril: Desarrollo de la peregrinación.
- 21 de abril: Llegada de los peregrinos a la Basílica de Itatí.
- 22 de abril: Festival y saludo a María de Itatí (el primero del año).
- 23 de abril: Celebración del 108° Aniversario de la Proclamación de María de Itatí como Patrona y Protectora de Corrientes
Consejos prácticos para participar
- Sumarte desde el inicio en alguno de los tres pueblos (requiere alojamiento previo).
- Esperarlos en Ensenada Grande y caminar el último tramo.
- Acompañarlos los últimos kilómetros antes de llegar a Itatí.
Hoy es más que una tradición religiosa: es un evento cultural y turístico que fortalece la identidad comunitaria de Corrientes y pone en valor las tradiciones populares, sin perder su esencia.
por Miguel Cabrera Periodista especializado en turismo religioso

