Las autoridades de Tierra del Fuego salieron a aclarar una situación que generó preocupación en el ámbito del turismo internacional: el brote de hantavirus detectado en pasajeros del crucero antártico MV Hondius no se habría originado en Ushuaia.
El episodio cobró notoriedad luego de que al menos tres personas fallecieran tras haber participado de una expedición por la Antártida. Ante algunas versiones que vinculaban el contagio con la capital fueguina, el Ministerio de Salud provincial y el Instituto Fueguino de Turismo aseguraron que esa posibilidad es prácticamente nula.
Según explicaron los especialistas, los turistas permanecieron apenas dos días en Ushuaia, mientras que el período de incubación del hantavirus suele extenderse entre dos y tres semanas. Esto hace epidemiológicamente improbable que la infección se haya producido durante su paso por la provincia.
Además, las autoridades recordaron que Tierra del Fuego no registra casos confirmados de hantavirus desde que comenzó la vigilancia oficial de esta enfermedad en la Argentina, en 1996. También destacaron que las condiciones geográficas de la isla dificultan la presencia del roedor que transmite el virus.
Otro punto que fue desmentido por el INFUETUR fue la versión que indicaba que algunos pasajeros habrían visitado el relleno sanitario de Ushuaia. Desde el organismo aclararon que no existe ninguna excursión turística habilitada hacia ese lugar.
La aclaración oficial busca llevar tranquilidad y preservar la imagen de Ushuaia como uno de los principales puertos de salida para el turismo antártico, una actividad clave para la economía local y para el posicionamiento internacional del destino.
Mientras continúa la investigación sanitaria a nivel internacional, las autoridades fueguinas insisten en que no hay evidencia que permita vincular el brote con Tierra del Fuego y remarcan que Ushuaia sigue siendo un destino seguro para los viajeros de todo el mundo.

