Turismo argentino en alerta: rutas deterioradas y obras en Ezeiza dominan la agenda nacional

Turismo argentino en alerta: rutas deterioradas y obras en Ezeiza dominan la agenda nacional

La conectividad volvió a instalarse como uno de los principales desafíos para el turismo argentino. Durante la 176° Asamblea Ordinaria del Consejo Federal de Turismo (CFT), realizada en Mendoza, funcionarios, empresarios y referentes del sector analizaron dos temas que generan creciente preocupación: el estado de las rutas turísticas nacionales y las obras que modificarán la operación del Aeropuerto Internacional de Ezeiza durante 2026.

El encuentro, que reunió a representantes de todas las provincias, expuso una realidad que atraviesa a buena parte de la actividad turística: la infraestructura comienza a convertirse en un factor determinante para la competitividad de los destinos.

Uno de los puntos más sensibles fue la presentación de un relevamiento federal sobre rutas nacionales de interés turístico. El informe, impulsado por distintas provincias, busca visibilizar el deterioro de corredores estratégicos utilizados por millones de viajeros cada año.

La preocupación es compartida por destinos de todas las regiones del país. Desde los circuitos internacionales del Norte argentino hasta los corredores patagónicos que conectan parques nacionales y centros de esquí, las provincias advirtieron que el estado de las rutas impacta directamente en la experiencia del turista, eleva costos operativos y dificulta el crecimiento de la actividad.

La situación adquiere una dimensión aún mayor si se considera que gran parte del turismo interno continúa dependiendo del transporte terrestre. En muchas regiones, más del 70 % de los visitantes se moviliza por carretera, lo que convierte a la infraestructura vial en un elemento clave para el desarrollo turístico.

Pero si las rutas representan un problema estructural, el caso de Ezeiza aparece como una preocupación inmediata para el sector. 

Durante la asamblea se presentaron detalles de las obras que se ejecutarán en el principal aeropuerto internacional del país entre el 25 de octubre y el 11 de noviembre de 2026. Los trabajos forman parte de un plan de inversión superior a los 100 millones de dólares destinado a modernizar pistas, terminales y áreas operativas.

La intervención obligará a operar temporalmente con una capacidad reducida, situación que ya genera inquietud entre agencias de viajes, operadores turísticos y aerolíneas. El período elegido coincide con la planificación de la temporada alta y podría impactar en la programación de vuelos internacionales.

Desde Aeropuertos Argentina sostienen que las obras son indispensables para garantizar la seguridad y la operatividad futura de la terminal, que viene registrando niveles récord de actividad. Sin embargo, dentro del sector persisten las dudas sobre posibles reprogramaciones, restricciones operativas y efectos sobre la conectividad aérea.

La reunión en Mendoza dejó una conclusión clara: la infraestructura pasó a ocupar un lugar central en la agenda turística nacional. Mientras las provincias reclaman mejoras urgentes en los corredores viales, el principal aeropuerto del país enfrenta una transformación necesaria pero compleja.

Con una demanda turística en crecimiento y una competencia regional cada vez más intensa, el desafío para Argentina será modernizar sus sistemas de conectividad sin afectar el movimiento de viajeros que sostiene buena parte de la economía turística nacional.