Con trabajos de bacheo profundo, asfaltado y mantenimiento integral, buscan mejorar la transitabilidad en uno de los corredores turísticos más importantes de la Patagonia antes de la llegada de la nieve.
De cara a una nueva temporada invernal en la Patagonia, avanzan a ritmo acelerado los trabajos sobre la Ruta Nacional 40 en el tramo que une San Carlos de Bariloche con El Bolsón, un corredor estratégico tanto para el turismo como para la conectividad regional.
Las tareas, impulsadas por Vialidad Nacional, tienen como objetivo principal mejorar las condiciones de circulación antes de la llegada de las bajas temperaturas, las heladas y las nevadas que cada año impactan en la seguridad vial de este sector clave de la cordillera.
El plan de intervención contempla la aplicación de unas 2.300 toneladas de mezcla asfáltica en caliente, destinadas a reparar los sectores más deteriorados de la calzada. Los trabajos incluyen bacheo profundo y la ejecución de carpetines, una técnica que permite reforzar la superficie y prolongar la vida útil del pavimento.
Además de estas obras principales, se están desarrollando tareas complementarias como mantenimiento de banquinas, desmalezamiento y renovación de la señalización, fundamentales para optimizar la seguridad en uno de los tramos más transitados del sur argentino.
Este operativo cobra especial relevancia si se tiene en cuenta que la Ruta 40 es uno de los ejes turísticos más importantes del país, especialmente en invierno, cuando miles de viajeros se movilizan hacia destinos como Bariloche, El Bolsón y los centros de esquí de la región.
Desde el organismo nacional remarcaron que estas intervenciones responden a relevamientos técnicos realizados en la zona, donde las condiciones climáticas —sumadas al tránsito intenso— generan un desgaste acelerado de la calzada.
En paralelo, también avanza la planificación del operativo invernal, que incluirá tareas de despeje de nieve, distribución de sal y asistencia en ruta para garantizar la transitabilidad durante los meses más exigentes del año.
La mejora de este tramo no solo apunta a brindar mayor seguridad a residentes y turistas, sino también a fortalecer la experiencia de viaje en uno de los paisajes más emblemáticos de la Argentina. En un contexto donde el turismo de naturaleza sigue creciendo, contar con rutas en buenas condiciones se vuelve un factor clave para el desarrollo de toda la región.
Con estas obras en marcha, la Ruta 40 se prepara para recibir una nueva temporada alta, con el desafío de ofrecer un tránsito más seguro y eficiente en pleno invierno patagónico.

